El Jardín Guerrero se convierte, como cada año, en el epicentro de la tradición y la fiesta en el Centro Histórico de Querétaro durante estas fechas.
El espacio se llena de color, misticismo y mucha creatividad, fusionando el tradicional Día de Muertos con la diversión de Halloween, mientras familias, turistas y grupos de amigos se dan cita para recorrer los puestos y unirse a la tradicional caminata por las calles del centro.
En los puestos instalados alrededor del jardín se encuentra de todo para la celebración. Hay disfraces y máscaras para todos los gustos, desde los clásicos de terror como hombres lobo, vampiros, brujas y zombies, hasta personajes de moda inspirados en películas, series y superhéroes del año, sin faltar los tradicionales vestuarios de Catrinas y Catrines, calaveras y la Llorona. También se venden accesorios para “pedir calaverita”, como calabazas de plástico, bolsas de tela, pinturas de maquillaje, sangre artificial, prostéticos de látex, diamantina, diademas con luces, capas, sombreros de bruja, escobas y tridentes.
La oferta se completa con los dulces y antojitos típicos de la temporada. Para quienes se preparan para llenar las calabazas de los niños hay paquetes grandes de dulces, chocolates y paletas, mientras que para disfrutar mientras se recorre el lugar se ofrecen calaveritas de azúcar y chocolate, pan de muerto y churros de azúcar.




