Comerciantes ambulantes se instalaron sobre el andador Madero y en zonas restringidas del Centro Histórico durante la temporada de Día de Muertos, desafiando la postura del gobierno municipal, que había advertido que no permitiría espacios extraordinarios ni toleraría la instalación de puestos fuera de las áreas designadas.
El alcalde Felipe Fernando Macías Olvera informó que solo se otorgaron 319 permisos exclusivamente para los comerciantes tradicionales de “Todos Santos” y que la Secretaría de Gobierno “no le temblará la mano” para aplicar el reglamento y retirar los puestos irregulares.


Sin embargo, en un recorrido por la zona se observó a los vendedores informales instalados sobre Madero y en los alrededores del Jardín Zenea, sin que los inspectores municipales intervinieran para retirarlos.
Esta situación contrasta con el discurso oficial de mano dura, luego de que la postura se endureciera tras el altercado entre dos agrupaciones de artesanos en el Zenea.
Las autoridades instaron a los artesanos locales e indígenas a canalizarse a espacios oficiales permanentes, como el Mercado Artesanal de Querétaro, ubicado en la calle de Allende. Hasta el momento, no se ha informado sobre operativos para desalojar a los ambulantes que permanecen en el primer cuadro.




