La seguridad informática de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI) quedó al descubierto tras el colapso nacional del Sistema de Servicios Escolares de la Educación Media Superior (SISEEMS). A través de la Circular No. 220(5)026/2026, la dependencia y la Secretaría de Educación Pública (SEP) alertaron sobre la caída del sistema, justificándola con “alertas de seguridad informática a nivel internacional” que obligaron a aplicar parches preventivos de emergencia, lo que terminó por reventar los servidores contratados con la empresa TRIARA.
El incidente dejó a miles de estudiantes, docentes y personal administrativo sin poder realizar trámites de control escolar y certificaciones en todo el país, en lo que representa una nueva muestra de la fragilidad de la infraestructura digital educativa. La versión oficial atribuye la falla a factores externos y a la saturación de los servidores, pero evidencia que los sistemas institucionales operan con vulnerabilidades críticas y al límite de su capacidad, sin una estrategia preventiva de ciberseguridad.
La promesa de restablecer el servicio hasta el próximo 3 de noviembre deja en el limbo a la comunidad escolar, que una vez más paga los platos rotos de la desatención a la infraestructura tecnológica.


