Las bancas del Jardín Guerrero fueron retiradas del espacio público sin que las autoridades municipales hayan explicado con claridad el motivo ni el destino final de los muebles, lo que ha generado molestia entre ciudadanos que consideran que se trata de una intervención sin justificación.
El encargado de la obra primero declaró desconocer por qué se retiraban las bancas o a dónde serían llevadas, y luego afirmó que serían reubicadas en el mismo jardín, versión que quedó desmentida cuando los muebles fueron retirados del lugar sin que se colocaran en otro punto.
La intervención ocurrió este jueves en un espacio que es parte de la Zona de Monumentos Históricos de Querétaro, donde cualquier modificación al mobiliario urbano requiere autorización previa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), según el reglamento municipal aplicable.



El Jardín Guerrero ha sido escenario de disputas previas entre ciudadanos y autoridades por intervenciones que la población consideró no consultadas, incluyendo la remodelación de 2013 que derivó en la Acampada Guerrero.
A través de redes sociales la ciudadanía ha cuestionado si el retiro de las bancas cuenta con los permisos correspondientes y ha señalado que existen necesidades más urgentes, como la reparación de baches, antes que la reubicación de mobiliario que era utilizado y valorado por la comunidad.


