Jonatan N. Parra
La autopista México-Querétaro contará con una rampa de frenado que podría entrar en operación a mediados de 2027, informó Carlos García Villaseñor, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El funcionario señaló que el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) estará a cargo del proyecto, cuya ejecución se prevé concluir en diciembre de 2026, previo al inicio de operaciones de la infraestructura.
Explicó que la obra contempla una tecnología de emergencia similar al sistema de detención utilizado en portaaviones para detener vehículos de gran tamaño. «Es similar, a lo que es un portaaviones, con ligas, entonces, entran y se fija el camión para lo que sea, un full» comentó.
García Villaseñor detalló que se analizaron distintas alternativas para definir la ubicación de la rampa. Mientras un diseño convencional requeriría un espacio aproximado de 300 metros, el proyecto utilizará un predio de 150 metros debido a la tecnología contemplada.
El titular de la SICT indicó que ya se cuenta con el derecho de vía y estimó que la inversión total rondará los 250 millones de pesos. «cuesta alrededor de 70 millones de pesos,pero ya toda la infraestructura que tenemos que hacer, la base, un pedazo del risco y todo eso va a ser sobre 250 millones».


