Querétaro pasó de 668.5 mil a 799.3 mil viviendas habitadas entre 2020 y 2025, con un promedio de 3.3 personas por casa, de acuerdo con la Encuesta Intercensal del INEGI. La mitad de la población tiene 32 años o menos, y las mujeres son mayoría: 51.8 por ciento frente a 48.2 por ciento de hombres.
El dato que más cambió en los hogares queretanos fue la conectividad: el acceso a internet pasó de 65 a 84 por ciento en cinco años, y el celular ya está en 96 de cada 100 casas. La línea fija, en cambio, va de salida: cayó de 45.2 a 32.8 por ciento. También hay más electrodomésticos: 82.4 por ciento de las viviendas tienen lavadora y 95.2 por ciento refrigerador.
En educación, el analfabetismo bajó de 3.6 a 2.6 por ciento y el promedio de escolaridad subió a 10.9 años. En lo laboral, 59 de cada 100 queretanos de 12 años o más trabajan, y el sector servicios es el que más emplea, con 43.9 por ciento. El 73.7 por ciento de los ocupados son asalariados y 75.6 por ciento tiene al menos una prestación, siendo el aguinaldo la más frecuente.
El lado menos alentador: 15.8 mil hogares reportaron que al menos uno de sus integrantes tuvo que dejar su casa por violencia o inseguridad, lo que equivale a 46.8 mil personas desplazadas. Además, 3.2 mil hogares se mudaron por catástrofes naturales. Los apoyos gubernamentales llegaron a más hogares: 32.4 por ciento recibe algún programa social, casi el doble que en 2020.


