Por Pepe Alemán
Debido a que la dirigencia estatal ha sido incapaz de construir un proyecto competitivo para disputar la gubernatura en 2027, además de evidenciar falta de rumbo y profundizar la crisis de identidad partidista, la exsecretaria estatal de Derechos Humanos, exdirigente juvenil y excandidata plurinominal al Congreso del Estado, Alma Verónica Melo Martínez, presentó su renuncia a la militancia del PAN.
En su carta de renuncia, dirigida al presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Jorge Romero Herrera, y al secretario general en funciones de presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Enrique Dahud Uresti, Melo Martínez criticó “la ambición desmedida, los resultados limitados y la falta de liderazgo” de quien actualmente es senadora, presidenta con licencia del CDE y aspirante a la Alcaldía de San Luis Potosí, al considerar que estas acciones han contribuido a una severa crisis al interior del PAN.
La exmilitante señaló que la crisis de identidad se ha profundizado debido a que, desde la dirigencia estatal, se estarían preparando “las condiciones para entregar la candidatura (a la Gubernatura de San Luis Potosí) a un personaje externo”, en aparente alusión al alcalde de la capital potosina, el priista Enrique Galindo Ceballos.
“Mi renuncia no es una decisión improvisada ni producto de una diferencia aislada. Es el resultado de una trayectoria de participación, de haber conocido al partido desde sus espacios juveniles, desde la dirigencia estatal y desde una candidatura, y de constatar que las convicciones que me llevaron a Acción Nacional hoy no encuentran correspondencia en su conducción”, expresó.
Verónica Melo explicó que su decisión también responde a experiencias personales de exclusión, cierre de espacios y obstáculos para participar por pensar diferente. Consideró especialmente doloroso que, dentro de un partido que afirma defender la dignidad y la participación política de las mujeres, se reproduzcan prácticas que condicionen su desarrollo a la obediencia y a la cercanía con quienes ejercen el poder.
“Ninguna mujer debería tener que elegir entre conservar sus convicciones o conservar un espacio político. Haber ocupado responsabilidades dentro del partido no me obliga a guardar silencio frente a aquello que considero contrario a sus principios”, señaló.
La exsecretaria estatal de Derechos Humanos también ofreció una disculpa a quienes confiaron en su respaldo a Verónica Rodríguez. Reconoció que, en su momento, creyó que su liderazgo fortalecería al partido y abriría oportunidades para las nuevas generaciones y las mujeres.
Sin embargo, afirmó que esa expectativa no se cumplió y consideró que la forma de conducción de Rodríguez ha sido, en buena medida, responsable de la crisis que atraviesa Acción Nacional en San Luis Potosí.


