La senadora Adriana Dávila presentó su renuncia a la Comisión Permanente del Consejo Nacional del PAN y, en una carta dirigida al dirigente nacional del partido, Jorge Romero, lanzó duras críticas contra la dirigencia panista, a la que acusó de sustituir “el análisis por la prisa, la seriedad por la opacidad y la responsabilidad por la improvisación”. Dávila, quien calificó su salida como “una definición política frente al deterioro” del órgano, señaló que la Comisión Permanente ha quedado reducida a “una formalidad sin continuidad, sin eficacia y sin resultados visibles”, y denunció que en el partido se priorizan los intereses por candidaturas por encima de la deliberación seria de los temas nacionales.
En su extenso documento, la legisladora criticó la falta de congruencia entre el discurso público del PAN y sus decisiones legislativas, y citó como ejemplo el manejo de la reforma judicial, donde, dijo, circularon denuncias sobre la promoción de “acordeones” o “guías de votación” para impulsar perfiles afines al régimen, en contraste con el discurso de rechazo público. Dávila también señaló que la dirigencia ha actuado con “tibieza, dispersión o franca incongruencia” frente a la crisis institucional y de inseguridad que vive el país, y advirtió que la inacción del partido ha generado daños irreversibles, como en el caso de Veracruz, donde las candidaturas se definieron “a ciegas y sin sustento alguno”.


